28 jun. 2016

El ‘efecto Brexit’ hunde el valor de las aerolíneas europeas en Bolsa

Compañías como IAG, Easyjet o Ryanair, muy centradas en el mercado británico, se han desplomado por la salida de la UE
A las Bolsas de todo el mundo le está sentando mal el Brexit, pero a muchas aerolíneas directamente se les ha atragantado. El referéndum para la salida de Reino Unido de la UE ha borrado de un plumazo más de un tercio del valor de algunas compañías, que se desploman en Bolsa. Las más afectadas han sido aquellas que tienen la mayor parte de su negocio vinculado al mercado británico, y sus ingresos unidos a la libra, como IAG, Easyjet o Ryanair. Pero todo el sector el Europa arrastra caídas.
Resultado de imagen de IAG, Easyjet o Ryanair
El grupo IAG —del que forman parte Iberia British Airways, Vueling y Aer Lingus— ha bajado este lunes un 17,9% en Bolsa. Son las acciones más castigadas de todo el selectivo español Ibex 35 y ya lo fueron, también, el pasado viernes, cuando se vivió una auténtica debacle en los mercados. La compañía angloespañola valía el jueves por la noche, antes de que se revelara el resultado de la votación del Brexit, 6,86 euros. Al término de la sesión del lunes sus títulos se intercambian por 4,11 euros. Ha perdido un 40% de su valor en menos de dos jornadas bursátiles y lo peor para la empresa es que no está claro que ya hayan tocado suelo.
Aunque el más llamativo, el de IAG no es el único caso en el sector aéreo ni el más grave este lunes. Easyjet, una de las grandes compañías de bajo coste de Europa y con sede en Reino Unido, tampoco encuentra fin a su bajada. Hoy cae el 22,32% en el parqué londinense. Y el viernes sufrió otro varapalo del 10,73%. Sus acciones han pasado de valer 1,53 libras el jueves prebrexit a cotizar a cerca de 1 libra el lunes de resaca del referéndum. La bajada se ha acelerado después de que Easyjet haya reconocido hoy a sus accionistas que su cifra de negocio se reducirá un 5% en el segundo semestre como consecuencia del Brexit. Sigue así la línea de IAG, que fue la primera en admitir el viernes que el referéndum tendría impacto en su cuenta de resultados.
Por su parte, Ryanair, la reina de los cielos europeos (es la mayor aerolínea por pasajeros del Viejo Continente) fue una de las empresas que más campaña hizo contra la salida de Reino Unido de la  UE. Su origen y su sede están en Irlanda. Pero su fuerte es el mercado británico y su presidente, Michael O'Leary, sabía que se jugaban mucho con la permanencia. La compañía incluso lanzó una batería de vuelos baratos para llevar a los británicos a su país a votar en el referéndum. Pero el Brexit le pasa a hora factura: sus acciones caen hoy en Londres el 13,9% (hasta 10,53 libras) y ya perdieron el viernes otro 10,7%. 
El resto de compañías aéreas, aunque con menos intensidad, también caen en la Bolsa hoy. El grupo Airfrance-KLM ha bajado cerca del 6,76%. La alemana Lufthansa, el 7,31% (después de perder más del 9% el viernes) y la low cost Norwegian desciende hoy un 13,8% tras bajar otro 9% la semana pasada en la última sesión.
http://economia.elpais.com/economia/2016/06/27/actualidad/1467026945_812588.html

25 jun. 2016

Iberia desconoce cómo afectará el Brexit al nexo de British con IAG

Portavoces oficiales de Iberia contactados por preferente.com aseguran desconocer el efecto que el Brexit tendrá en el nexo de British Airways con su matriz IAG, ya que el holding que controla el 100% de la aerolínea británica tiene su sede social en España, y existen limitaciones al capital que un inversor extranjero puede tener en una compañía aérea local.
 
“IAG es española, su sede social está en Madrid, por lo tanto es española. Su sede operativa y financiera está en Reino Unido, pero al estar su sede social es Madrid, se considera por tanto española”, señalan fuentes de la antigua aerolínea de bandera, calmando sobre el nulo efecto para Iberia y Vueling que tiene el Brexit, ante los temores que apuntaban algún cambio en su vínculo con IAG ya que las aerolíneas europeas solo pueden tener un 49% como máximo de su capital de un inversor no comunitario.
 
Sin embargo, las dudas y complejidades sí existen sobre cómo British Airways articulará su vinculación a IAG, pues la propia Iberia ha señalado que no es un asunto sencillo porque entre medias hay una estructura nacional. Cabe recordar que la sede social de IAG está en Madrid pero la operativa y financiera en Londres.
 
El holding que agrupa a Iberia y Vueling se estaba hundiendo cerca de un 20 por ciento en Bolsa a lo largo de este viernes en el que los británicos han votado salir de la Unión Europea. Ante ello, IAG ha admitido que rebaja sus previsiones de beneficio para este año, pese a asegurar que el Brexit no tendrá para ellos implicaciones “a largo plazo” (IAG vuelve a rebajar previsiones tras un Brexit que “no le afectará a largo plazo”).

http://www.preferente.com/noticias-de-transportes/noticias-de-aerolineas/iberia-desconoce-como-afectara-el-brexit-al-nexo-de-british-airways-con-iag-260835.html

24 jun. 2016

La oposición a la reforma laboral repunta en Francia

Son las siete de la tarde del 110 de marzo (18 de junio), según el calendario de Nuit Debout. En la plaza de la República de París aún sigue presente la actividad de este movimiento ciudadano, inspirado en el 15M español, que empezó a ocupar el centro de la capital francesa el pasado 31 de marzo. Bajo las lonas que les protegen de la lluvia, casi un centenar de personas se encuentran reunidas en las diferentes comisiones de logística, avituallamiento, ecología o Europa.
Este grupo ilustra la continuidad del movimiento Nuit Debout, a pesar de haber ido perdiendo vitalidad durante las últimas semanas. La mejor prueba de ello: la asamblea general prevista para esta tarde ha sido suspendida.
Sin embargo, esto no impide que una veintena de personas se reunan de forma improvisada y debatan sobre el rol de Nuit Debout en la movilización en contra de la reforma laboral, también conocida como Ley El Khomri.
Inspirado en la reforma realizada por el PP en 2012, este proyecto legislativo, que amenaza las 35 horas de trabajo semanal, es rechazado por el 68% de los franceses, según el último sondeo de Odoxa del mes de junio.
"Es cierto que ahora hay menos gente en la plaza, pero esto no significa que el movimiento se haya terminado", asegura Simon Pasteur, miembro de la comisión de logística desde finales de marzo. "Ahora la gente de Nuit Debout está participando en las huelgas, las manifestaciones y en los bloqueos de las refinerías", añade este joven de 26 años, carpintero de profesión.
"Hay demasiadas actividades previstas y falta coordinación", critica, en cambio, Henri Dianne, delegado sindical de la CGT, principal sindicato francés, en la compañía de seguridad privada Securitas. Este sindicalista, que participó a principios de abril en las asambleas de Nuit Debout, se muestra satisfecho ante el rol principal que ha adoptado la CGT en la movilización en contra de la reforma laboral.
El 14 de junio, cuatro días después del inicio de la Eurocopa de fútbol en Francia, más de un millón de personas según los sindicatos (75.000 según la policía) se manifestaron por las calles de París. Fue la mayor manifestación que se ha celebrado desde el inicio de las movilizaciones en contra de la reforma laboral, y representó la acción de protesta más importante que ha habido tras la llegada al poder de François Hollande en 2012. Una protesta que no sólo supuso un éxito para la CGT y los otros sindicatos contrarios al texto, sino que culminó las huelgas de trenes y bloqueos en las refinerías que se iniciaron a finales de mayo.

Reinventarse

"La movilización en contra de la reforma laboral no ha dejado de reinventarse durante estos últimos meses", explica Daniel Lar­tichaux, profesor documentalista y miembro activo de la comisión de democracia y parti­cipación de Nuit Debout.
La oposición ciudadana contra la Ley El Khomri empezó, de hecho, con una petición online que reunió en pocos días más de un millón de firmas a finales de febrero e incentivó la organización de la primera jornada de movilización masiva el 9 de marzo.
Los estudiantes protagonizaron las primeras semanas de movilización, que culminaron con el inicio de Nuit Debout y la ocupación del espacio público en más de 50 ciudades distintas durante el largo mes de marzo, que se prolongó hasta mediados de mayo. Entonces, la CGT tomó el relevo organizando huelgas y bloqueos en sectores básicos de la economía francesa.
"Hemos constatado que existe una combatividad muy fuerte y que debemos organizar nuevas movilizaciones para este verano", afirma Verveine Angeli, portavoz en el sindicato Solidaires.
Hoy, 23 de junio, y el 28, están previstas nuevas manifestaciones. Ésta última coincidirá con la entrega que los sindicatos harán en el Senado y en las prefecturas (representación administrativa del poder central) del resultado del referéndum ciudadano organizado sobre la reforma laboral.
La movilización contra la Ley El Khomri se confronta, sin embargo, con la voluntad obstinada del Gobierno francés de aprobar el texto.
Tras los numerosos incidentes que se produjeron el 14 de junio, especialmente mediáticos, por los cristales que un grupo de manifestantes rompió en la fachada de una clínica infantil, el primer ministro, Manuel Valls, reconoció la posibilidad de prohibir las manifestaciones.
Para reducir los daños materiales provocados por los manifestantes más radicales, conocidos como casseurs, los responsables de la policía han aconsejado a los sindicatos que organicen sólo concentraciones en un punto concreto en lugar de un desfile por las calles de la ciudad.

Derecho constitucional

"El derecho a manifestarse es un derecho constitucional y el Gobierno, en lugar de limitarlo, debería garantizarlo", asegura Frédéric Souillot, secretario confederal del sindicato Force Ou­vrière. Critica que las fuerzas del orden "no detengan a los manifestantes más radicales cuando éstos están en los márgenes de la manifestación rompiendo las fachadas de las oficinas bancarias o del mobiliario público".
La última gran manifestación concluyó con 42 detenidos. Según el diario digital francés Mediapart, hubo al menos 150 personas heridas, aunque las autoridades anunciaron que sólo tuvieron que ser hospitalizados 24 policías y 17 manifestantes.
Éste fue el balance de una marcha que duró casi cuatro horas y que se caracterizó por las numerosas intervenciones policiales, que aislaron la cabecera del resto. "Desde el inicio de las protestas contra la reforma laboral, hacemos frente a una actitud provocadora de la policía", denuncia Verveine Angeli. El uso de gases lacrimógenos, de pelotas de goma y de granadas lacrimógenas ha resultado habitual en la mayoría de las movilizaciones.
"El Gobierno sigue manteniéndose firme en su pulso con los sindicatos", explica el sociólogo Michel Fize, que publicará este año el ensayo La radicalisation de la jeunesse en France. Defiende que si los dirigentes socialistas "mantienen su actitud antidemocrática y aprueban la reforma laboral en julio aplicando el artículo 49.3 de la Constitución –que omite el debate y la votación parlamentaria–, esto provocará que la movilización crezca aún más". Después del verano, augura "un otoño caliente".
"Con la aparición de la Nuit Debout, ha surgido en Francia un nuevo espíritu de denuncia", declara Fize. Según él, el partido vencedor de la elección presidencial de 2017, que se disputará probablemente entre la derecha y la extrema derecha, "difícilmente podrá tomar la primera medida antisocial que se le pase por la cabeza".
Aunque el proyecto de reforma laboral sigue vigente después de tres meses de movilización, los sindicatos han obtenido, en cambio, recompensas significativas, como nuevas ayudas sociales para los jóvenes o mejores condiciones laborales para los trabajadores de la cultura.
Lejos de la atmósfera sombría del pasado otoño, manchado de sangre por el terrorismo, un viento de rebelión sopla en la plaza de la República. La Fran­­cia que lucha pide paso a la Francia que tiene miedo.
https://www.diagonalperiodico.net/global/30740-la-oposicion-la-reforma-laboral-repunta-francia.html

23 jun. 2016

GALERIA DE BUITRES CCCXIII

Una Gran Coalición llamada Ibex35
En 2013, mientras España era rescatada por la UE y se agravaban los recortes, aumentó la transferencia de gobernantes del PP y del PSOE a empresas clave. El Ibex35 se convertía, literalmente, en el gobierno en la sombra
¿Qué sucedería si Alicia Koplowitz tuviera que negociar con un gobierno de Pablo Iglesias los casi 1.000 millones de euros en préstamos que adeuda a Bankia (junto al BBVA)? (una deuda cuyo pago y vencimiento el ministerio de Luis De Guindos —y sus emisarios de BFA-BANKIA— han prorrogado hasta 2020). ¿Y si Florentino Pérez tuviera que negociar con Nacho Álvarez los créditos de Bankia que avalan sus acciones en ACS? O, vayamos más allá: ¿qué pasaría si un eventual gobierno de Podemos se enfrentara a los 500 millones de euros que pide el dueño de ACS para costear las pérdidas del AVE a Francia? Ahora, reformulemos estas preguntas en clave electoral: ¿apoyará el PSOE un gobierno liderado por Podemos, tal y como demandan las preferencias de sus electores, con un mandato que implique revertir o modificar los intereses y expectativas de los grandes empresarios del país? ¿O apoyará una gran coalición con PP y Ciudadanos, aunque esto suponga su automática y acelerada pasokización?
Aunque es cierto que no hay oráculo politológico que muestre el futuro, sí pueden alumbrar algunos antecedentes: el PSOE y el PP se han unido durante 24 años para defender los intereses de los grandes gestores del Ibex, generando una enorme dependencia mutua entre el Estado y las grandes empresas del Ibex, lo cual hace que muchos miembros del aparato estatal y de las grandes empresas actúen como un mismo “bloque”. El diccionario geológico llama bloque a aquel “fragmento de la corteza terrestre delimitado, total o parcialmente, por fallas, que constituye una unidad geológica y que tiene un comportamiento tectónico unitario”.
Una muestra de esta unidad tiene su reflejo en el flujo constante de ministros, secretarios, subsecretarios y presidentes de órganos reguladores que pasan velozmente a estas empresas (alrededor de un 20% de todos los consejeros del Ibex a lo largo de 24 años). También se muestra en el torrente continuo de recursos públicos drenados a estas empresas y por ende, a sus propietarios, los grandes garantes de los partidos tradicionales (con donaciones, condonaciones y cuotas de poder económico), y los primeros interesados en las grandes coaliciones. Una cifra: de 2004 a 2008, el periodo en que aparecen en los papeles de Bárcenas los pagos en negro de OHL al PP, un tercio de la facturación del grupo OHL venía de adjudicaciones de comunidades gobernadas por el PP.
Políticos en los consejos
Comencemos por 1991, año en que arranca el índice bursátil Ibex35. Heredero del FIEF 35, en el nuevo índice aparecen siete empresas participadas por el Estado (Fecsa, Repsol, Telefónica, Sevillana, Tabacalera, Endesa y Unión Fenosa), aportando el 40% de la capitalización total. Si exploramos los consejos de administración de esas empresas podemos encontrar 134 consejeros procedentes del Estado (el 27% del total), ya sea en administración local, autonómica, nacional o extranjera. Los más relevantes, aquellos que ocuparon un cargo en el gobierno y la alta administración, cargos políticos sujetos a nombramiento por parte del gobierno, eran un total de 114.
Ese año, a pesar de los 16 años pasados desde su muerte, la figura de Franco aún estaba muy presente en el poder económico. De los 114 consejeros, 36 habían sido nombrados altos cargos del gobierno durante el franquismo. La mayoría de ellos, en empresas de la construcción, como Antonio Carro Martínez (Vallehermoso), que fuera ministro de Gobernación, o los ministros de Trabajo Licinio de La Fuente (Dragados) y Fernando Suárez González (Urbis).
Sólo el PSOE le superaba, sentando en las poltronas del Ibex a 46 consejeros. A diferencia del sector vinculado al franquismo, los ex altos cargos socialistas se extendían por múltiples sectores, como el bancario, las empresas de energía y las empresas públicas: Miguel Boyer, el ministro “expropiador” de Rumasa, se sentaba en la constructora de las Koplowitz (FOCSA) y en Vidriera Española. Otro ministro del PSOE en los años ochenta, Joan Majó Cruzate, titular de Industria, acabó en Catalana de Gas. Majó no es cualquiera: sustituyó en Industria a Carlos Solchaga, el gran conseguidor de puestos en el Ibex35.
Pero el Ibex también era un trampolín político: en otro sector, el de las telecomunicaciones, se sentaba Elena Salgado, que 20 años después sería todopoderosa ministra de Economía y Hacienda con Zapatero. Entonces, tras su paso por las direcciones generales de varios ministerios (Obras Públicas y Economía), acabó en la pública Telefónica. En la misma empresa pública coinciden políticos del PSOE procedentes de múltiples ministerios: de Asuntos Exteriores, como el ministro Carlos Westendorp y Cabeza. Y del Ministerio de Industria, como secretario general de planificación industrial entre 1990 y 1994, Eugenio Triana, diputado también del PSOE.
Los restos de la UCD
El siguiente sector político de importancia en 1991 es UCD. Desaparecido como actor político relevante, se convierte en un lobby económico de gran envergadura. Veinticinco consejeros de empresas del Ibex tuvieron su primer cargo durante el periodo de gobierno de UCD. Entre ellos destaca, sin duda, Leopoldo Calvo Sotelo Bustelo, el sucesor de Suárez. Su retiro en el Ibex35 es todo un símbolo de la carrera de los ministros de la UCD: de presidente del Gobierno pasa a ser consejero del Banco Hispanoamericano. En este banco coincidirá con miembros del PSOE como Vicente Álvarez Areces (alcalde de Gijón), o con ministros del franquismo como Antonio Barrera de Irimo, ministro de Hacienda entre 1973 y 1974.
Los consejos de administración de las empresas del Ibex, aunque mantienen una unidad-bloque, están sujetos a cambios en su composición interna, que varía en función de los cambios en el gobierno. Tal es la influencia del Estado que, tras la victoria de Aznar, los ex altos cargos de gobiernos del PSOE pasaron de ser 46 a 17. Por otro lado, tras cuatro años de gobierno del PP, aparecen los primeros altos cargos del Estado en estas empresas: el ministro de Obras Públicas con el PP entre 1996 y 2000, Rafael Arias-Salgado, pasó velozmente ese mismo año a Carrefour. O José Joaquín Puig de La Bellacasa Urdampilleta, desde 1997 miembro del Consejo de Estado por nombramiento del Consejo de Ministros de Aznar, simultaneando el cargo con su puesto en el consejo de la hotelera Sol-Meliá.
2004-2010, vuelve el PSOE
De nuevo con el PSOE en el Gobierno desde 2004, la foto del Ibex35 en 2010 muestra cómo el control del BOE y de SEPI le permite retomar posiciones perdidas en el conjunto del Ibex35. Pasa de 17 a 25 miembros. Durante este periodo, el PSOE desembarca con toda su artillería, desde el vicepresidente del Gobierno Narcís Serra I Serra, el presidente Felipe González o Josep Borrell, ministro de Obres Públicas y luego presidente del Parlamento Europeo. La preferida, Gas Natural, donde Serra y González comparten sillón. En 2010, el Ibex era una burbuja todavía: mantenía niveles de capitalización de 2004, aunque la tasa de paro había alcanzado el 14,7% y España se encontraba en recesión, con un retroceso del 3,6% del PIB. Entonces la vieja guardia del PSOE se adentra por completo en las grandes empresas españolas.   
El PP, a pesar de perder el Gobierno nacional, no se queda atrás, con siete ex altos cargos en empresas del Ibex. Del periodo del gobierno de Aznar saldrán consejeros como José Folgado Blanco, secretario de Estado en Industria, que pasará a formar parte de Red Eléctrica, la corporación participada por SEPI. O, emulando a Salgado, De Guindos, cuyo puesto en Endesa fue una premonición de su ascenso a ministro en 2012. Antes había sido secretario de Estado en los dos últimos años de legislatura de Aznar. Endesa, la gran empresa pública de electricidad, había sido vendida a la italiana Enel, aunque quizá por patriotismo mantenía en nómina a otros políticos, como Miguel Roca Junyent, el defensor de la infanta, concejal y diputado por Convergencia.
Hay que decir que el PSOE es un hueso duro dentro del Ibex. Mantiene un suelo fijo en su cuota de poder económico, algo que se refleja en su leve retroceso en este selecto grupo tras perder el gobierno en 2011 y sufrir una severa derrota en las elecciones: de 25 ex altos cargos, pasa a colocar 20. La escudería González es quizá la más beneficiada, pues mantiene su cuota de poder, con el propio González, Luis Carlos Croissier Batista, su ministro de Industria, o Miguel Boyer (Economía y Hacienda). Las empresas preferidas por la casa, las de energía: Red Eléctrica, Repsol y Gas Natural. En cuanto a los altos cargos del PP, estos pasan de 7 en 2010 a 9 en 2013. Y no son cualquiera, ya que aparece la plana mayor del Gobierno de Aznar: Josep Piqué (Exteriores), Angel Jesús Acebes (portavoz del Gobierno), Juan Carlos Aparicio Pérez (ministro de Trabajo), José Folgado Blanco (Industria), Abel Matutes (Exteriores) o Isabel Tocino Biscarolasaga (Medio Ambiente).
Así, en 2013, mientras España había sucumbido al rescate por parte de la Unión Europea al sector financiero y se agravaban los recortes sociales, en el Ibex35 se afianzaba la transferencia de miembros del Gobierno del PP y PSOE hacia empresas clave. El Ibex35 se convertía, literalmente, en el gobierno en la sombra. O mejor dicho, en la gran coalición en la sombra.
Pero veamos las consecuencias de este desembarco en empresas del Ibex de ese gobierno en la sombra: su posición en el sector eléctrico permite tener la cuarta factura eléctrica más cara de Europa, con un incremento del 70% desde el inicio de la crisis, frente al 50% y 40% de Alemania y Francia, respectivamente.

También tolera un agujero de 25.000 millones con las eléctricas, cuya financiación llevará a pagar unos intereses de 3.250 millones hasta 2026. En el sector del petróleo y gas, el preferido por el PSOE, podemos estar orgullosos de su labor: la venta de gasolina en España tiene el margen de beneficio más elevado (precios antes de impuestos) de Europa (0,403 frente a 0,378 de la media europea), y sus empresas acumulan sucesivas multas de la CNMV por pactar precios.
No se puede olvidar al hijo predilecto de los gobernantes hispanos: el sector financiero, rescatado en su conjunto, y en particular a Bankia,  la gran prestamista de barones del Ibex como Florentino Pérez (450 millones en 2002 para la compra de Dragados, 1.100 para comprar Iberdrola en 2003, y 2.058 millones para ampliar dicha participación en 2006), las hermanas Koplowitz (840 millones a la sociedad patrimonial) o el marqués de Villar Mir (535 millones entre 2009 y 2011), además de la gran accionista de Mapfre, Iberdrola, Iberia, Indra, Ebro Foods o BME.
La consecuencia de rescatar a Bankia fue acabar con todas las cajas de ahorros, principal fuente de financiación local y autonómica hasta ese momento de numerosos proyectos sociales y económicos.
¿Será relevante esta gran coalición del Ibex35 a la hora de formar gobierno? Como dijo a principios de junio Felipe González, que el viernes cerrará la campaña del PSOE en Madrid, todo es una cuestión de compatibilidad: “Los pactos tienen que hacerse con quienes sean compatibles con las reformas que se quieran hacer”.
http://ctxt.es/es/20160622/Politica/6815/Ibex-35-elecciones-26J-franquismo-sociol%C3%B3gico-econom%C3%ADa-empresas.htm


La becarización laboral

El pasado abril, los compañeros de Unidad Editorial veían cómo, tristemente, sus vacaciones de verano se adelantaron y no de la manera que ellos pensaban. El grupo líder de comunicación multimedia anunció un ERE que afectaría a 224 trabajadores. Finalmente, tras varias jornadas de huelgas y ediciones impresas sin publicarse, la empresa rebajó los despidos a 160, 64 menos de los pactados inicialmente. Este acuerdo, según la Federación de Sindicatos de Periodistas (FeSP) se ha saldado con una indemnización de 37 días de sueldo por año trabajado y un tope de 24 meses, más 5.000 euros lineales y un plazo para salidas y jubilaciones voluntarias.
La becarización laboralParalelamente, el último fin de semana de mayo se realizaron las pruebas para seleccionar a los becarios que formarán parte de Unidad Editorial durante los meses de verano. Teniendo en cuenta que 160 redactores dejan -forzosamente- su puesto y que, tomando como referencia los datos del Informe Anual de la Profesión Periodística de la Asociación de la Prensa de Madrid, el sueldo base de un redactor de El Mundo ronda los 1.800 euros de media mensuales, los becarios se convierten en una pieza central de este puzzle. Serán los encargados de soportar gran parte del trabajo. Según el propio grupo de comunicación, 100 estudiantes en prácticas ocuparán las diferentes cabeceras que posee, es decir, El Mundo, Marca, Expansión, Telva, Yo Dona, Radio Marca, Metrópoli, Diario Médico y Fuera de Serie. La compensación económica que percibirán será de 300 euros por media jornada. En otras palabras: una auténtica ganga para cualquier empresario. Pero el caso de Unidad Editorial no es el único. Empresas que buscan mano de obra barata a base de becarios, destruyendo puestos de trabajos reales, es el día a día al que se enfrentan miles de jóvenes estudiantes o, incluso, recién salidos de la facultad.
Situados a las puertas del verano, tanto los alumnos como empresas están deseosos de establecer una relación laboral. En el caso de los primeros, tienen en mente poder introducirse poco a poco en la profesión y poner en práctica lo aprendido en la facultad, además de poder contribuir en la medida de lo posible en la empresa. Por su parte, los segundos ven a los becarios como un perfecto sustituto para sus redactores en una época donde tienen que cubrir las vacaciones de sus redactores, aumentando así el número de plazas ofertadas y, por consiguiente, la imposibilidad de ocupar un puesto de trabajo real.
Esta realidad tampoco hace distinciones entre el sector público y el sector privado. Entidades de ámbito público como La Moncloa o RTVE no pagan a sus becarios. Así, en la plataforma de Gestión Integral de Prácticas Externas de la Universidad Complutense de Madrid, la Sociedad Pública de Radiodifusión y Televisión Extremeña, S.A.U. ofrece plazas de becarios, con una jornada laboral de 7 horas diarias y sin ningún tipo de remuneración. Se ha llegado hasta tal punto que ni siquiera los medios públicos -ni el propio Gobierno- pagan a sus becarios, con lo que nos preguntamos quién marcará el fin de esta sangrante situación.
Además, nos encontramos con que muchos son los escépticos respecto a este asunto; otros creen que se exagera, que se distorsiona o que realmente no sucede así. Pero no. Laura (nombre ficticio), una chica de 22 años, ha experimentado en sus propias carnes que, por ser becaria, se la trata de una manera despectiva y que su trabajo y dedicación no eran equitativos a los del resto de sus compañeros: no cobraba. Laura estuvo siete meses en una empresa (no ha querido facilitar su nombre) donde trabajaba un mínimo de cinco horas diarias. Sus prácticas eran extracurriculares, es decir, aquellas que no forman parte del Plan de Estudio, las que haces porque quieres tener un contacto profesional que no te da la Universidad. Llegó allí sin un contrato más que el convenio que establecen la empresa y el centro. Su función, según nos cuenta, era la de redacción de contenidos para la radio y acciones de community manager. Para ella, su labor se diferenciaba “más bien poco del redactor”. “Me exigían incluso más que a ellos”, afirma. A priori parece tratarse de un trabajo muy específico, puesto que hoy día la labor de community manager lo hacen personas expertas en determinadas estrategias de marketing que tienen unos conocimientos previos, pero en la empresa donde ella estuvo ese cargo era exclusivo para ella. “Ellos aseguraban no saber usar esos programas”, relata Laura, que prosigue en su desahogo personal contando que sus funciones aumentaban dependiendo de lo que requerían, como por ejemplo, llevar a cabo la toma de contacto con los entrevistados. Periodista, publicista y relaciones públicas; todo en uno para una chica que ocupa el escalafón más bajo de la empresa. Y sin olvidar lo más importante: todas estas funciones eran realizadas sin ningún tipo de compensación económica.
No obstante, el punto de inflexión para que Laura decidiera dejar sus prácticas se produjo cuando en la radio en la que estaba le encomendaron la tarea de dar clases en un taller que tenían para niños. A sus jefes y jefas se les ocurrió la brillante idea de que, con las piezas que los niños habían grabado, harían un periódico para los pequeños. Este trabajo recaería en la propia Laura, ya que, según le dijeron, era la única con nociones de maquetación. Su calvario empezó cuando comenzaron las presiones para entregarlo y, cuando lo hacía, no daban el visto bueno al trabajo. Todo esto durante la etapa de exámenes de la Universidad, algo que ellos no tuvieron en consideración, a pesar de que en los convenios que se firman viene estipulado la prioridad del alumnado en épocas de exámenes. ¿El resultado? A pesar de las presiones a las que estaba sometida, cumplió su trabajo. En cambio, la empresa no le pagó ninguna hora extra, no le firmaron los meses de prácticas ni elaboraron el informe destinado a la universidad.
Otro caso de los miles que hay es el de Carla, quien estuvo seis meses de prácticas extracurriculares siendo becaria en los informativos de Antena 3 noticias. ¿Cuántas horas trabajaba? Hasta 12. Desde el informativo del mediodía (entraba a las 10 de la mañana) hasta el de la noche (se iba sobre las 21.30). ¿Y cuánto cobraba? Nada. Ni tan siquiera percibía una compensación económica que le cubriera el tener que desplazarse los días laborales hasta los estudios en San Sebastián de los Reyes o el tener que comer todos los días en el comedor que tenían allí. Como nos comenta, obviamente, acababa pagando por hacer un trabajo que, asegura, “poco se diferenciaba del redactor”, puntualizando que “si acaso en la responsabilidad”. Situaciones precarias, llegadas al límite, y que lo único que contribuye es, una vez más, a destruir la profesión. Tal vez un hecho que resume muy bien la situación del llamado becario precario es la contestación que recibía Carla de Antena 3: “Si estás aquí todo el día currándotelo, vas a acabar siendo indispensable y te vamos a contratar”, asegura que le dijeron, jugando con la psicología de la persona, como ella misma denuncia.
Y cerrando el tema de experiencias, la de Bárbara. Ella decidió hacer las prácticas en La Moncloa que, como mencionamos anteriormente, tampoco paga a sus becarios. Aun así, ella decidió hacerlas, desarrollando principalmente una labor de gabinete. Sin embargo, pronto se dio cuenta de que hacía las labores de otros funcionarios en periodo de vacaciones con el fin de no tener que contratar a alguien que lo hiciera. “Para algo tenemos a los becarios”, debieron pensar. Y como ocurre en casi todas las empresas, la posibilidad de que te hagan fijo o fija tras el periodo de prácticas es casi inexistente, ya que cada tres meses, de manera religiosa, unos se van y otros vienen para cubrir ese vacío, como si de una metáfora de la vida se tratase.
La explotación del siglo XXI
En el pasado, la situación de los becarios no era excelente, pero no llegaba a ser tan dramática como lo es ahora. El Real Decreto 1497/81 de Enseñanza general y programas de cooperación educativa fue la primera regulación legal de las prácticas universitarias realizada en España. Este marco legal pretendía “reforzar la formación de los alumnos universitarios en las áreas operativas de las empresas para conseguir profesionales con una visión real de los problemas”. Una de las mayores diferencias respecto a años anteriores se enmarca dentro de la esperanza  de los becarios de que sus meses de prueba se transformaran en un contrato laboral. Normalmente, esa era una de las vías de acceso al mundo profesional y objetivo de la figura del becario. Sin embargo, la realidad hoy es bien distinta. Si un mes entran tres becarios, a los tres meses se le acaba su periodo, le dicen adiós, y entran otros tres más. Y así sucesivamente. Actualmente, la posibilidad de quedarse encadenando en sucesivos contratos de prácticas es una situación común para los nuevos graduados o licenciados. Conseguir un contrato real después de un periodo de becario parece cada vez más una utopía. Según los datos del Informe Anual de la Profesión Periodística elaborado por la Asociación de la Prensa de Madrid, sólo un 2,3% de los encuestados creen que encontrarán seguro un trabajo, mientras que un 61,4% cree que será muy difícil.
Así lo explicaba también de forma crítica Eduardo González, portavoz de la Oficina Precaria, en cuartopoder.es: “Nuestro objetivo es acabar con una forma de trabajo juvenil que consideramos esclavista: las becas a estudiantes o recién titulados. Entendemos que esta forma de trabajo tal y como está siendo aplicada por las empresas está sirviendo para sustituir a trabajadores con contrato y, en consecuencia, para precarizar el empleo. De esta manera, la empresa dispone de un trabajador joven, a veces titulado, que trabaja por una quinta parte de lo que le correspondería por convenio legal”. De esta forma denunciaba la deriva que han tomado las becas de formación. “No + becas x trabajo” es el nombre de la campaña lanzada por este colectivo, asociado al 15-M.
La “becarización” del trabajo tiene consecuencias nefastas para el mercado laboral. El primero y más importante es la destrucción de puestos de trabajos reales que ahora pasan a ser ocupados por becarios no remunerados o que perciben una compensación mínima. Las becas acaban por perder su principal cometido, servir como programas de formación, y acaban convirtiéndose en trabajo encubierto que ahoga más y más a los estudiantes y profesionales. Según publicó el diario El Mundo, la subida de contratos en prácticas entre 2013 y 2015 aumentó un 350%, de 200.000 a 700.000. De esta forma, el empresario maximiza sus beneficios provocando así un mayor empobrecimiento de sus trabajadores. En definitiva, la “becarización” del trabajo provoca una precarización del mercado laboral.
La segunda consecuencia estructural es la dependencia económica de los estudiantes o recién licenciados, que necesitan de los recursos de sus familias. Según los datos de la Encuesta de Población Activa del primer trimestre de 2016, el paro entre los menores de 25 años crece tres décimas desde el trimestre anterior, lo que lo sitúa en un 46,5%.
Otra consecuencia, señalada por la Oficina Precaria, es la fuga de cerebros a otros países. Rubén, ingeniero superior de Telecomunicaciones, se marchó al Reino Unido cuando los telediarios aún hablaban de “desaceleración económica”. A pesar de haber sido una decisión propia, cree que la fuga de cerebros “es un gran problema porque se ha formado a gente con mucho talento que se ha visto forzada a marcharse”. Este madrileño de 30 años considera que la innovación debe ser la principal apuesta del sector empresarial de un país. Debido a la situación que atraviesa nuestro país, no tiene pensado volver a nuestro país. “Nunca he trabajado en España. Pienso que en otros países las cosas son diferentes, los trabajadores están mejor valorados. Se hace mucho hincapié en la formación del trabajador, alineando los objetivos personales con los de la empresa”.
No más Becas por TrabajoAhora o nunca
El objetivo que tantas asociaciones, colectivos, estudiantes e inclusos políticos implicados en la causa persiguen es conseguir una regulación legal de las prácticas académicas donde se imposibilite que los becarios sean usados como manos de obra barata.
Nosotros, para conseguir llegar hasta los partidos políticos, hemos creado el Manifiesto en defensa del becario, donde denunciamos la situación que viven los estudiantes de periodismo, sumidos en una cultura de explotación laboral donde los medios de comunicación utilizan sus ganas de trabajar y aprender con la única intención de ahorrar costes, sustituyendo trabajadores contratados por estudiantes en prácticas: “queremos denunciar a todas esas empresas que ofertan prácticas extracurriculares o puestos de becarios, ya sean cursando o en posgrado, sin remunerar”.
En dicho texto se hace un llamamiento a los medios de comunicación, profesionales, facultades de Ciencias de la Información y la Comunicación, profesores, asociaciones, sindicatos, partidos políticos, etcétera, para que pudiesen suscribir nuestra iniciativa. Medios como infoLibre, Ctxt o eldiario.es ya lo han hecho, al igual que periodistas como Jesús Maraña, Ignacio Escolar, Magda Bandera, Jesús Cintora, Manuel Jabois, Javier Mayoral y muchos más.
El pasado 26 de mayo, Izquierda Unida Montijo llevó al pleno de la localidad una moción mediante la cual instaba al Ayuntamiento a sumarse al Manifiesto, además de llevar la aprobación de la moción a la Asamblea de Extremadura, a los diferentes grupos políticos y al Gobierno de España y exigir a todas las instituciones públicas que dejen de ofrecer prácticas extracurriculares no remuneradas. Dicha moción fue aprobada con los votos a favor de Izquierda Unida y Partido Socialista Obrero Español, y la abstención del Partido Popular. Por su parte, la FAPE, a petición de la APM solicitará a los grupos parlamentarios una modificación de  la actual regulación de las prácticas académicas, con la intención de “evitar que los becarios sean un recurso para contar con mano de obra barata”, reclamando a las universidades que eliminen las ofertas sin sueldo. Sin embargo, no parece que estas peticiones hayan alcanzado ninguno de sus objetivos. Según todos los decretos de la legislación española, los becarios no son considerados trabajadores, por lo cual no tienen los mismo derechos.
Todo comenzó cuando uno de los estudiantes de periodismo que escribe estas lineas -Eduardo Robaina-, lanzó una petición en Change.org mediante la cual se instaba a la Universidad Complutense de Madrid a que dejara de ofertar prácticas no remuneradas de empresas. A los más de 78.000 firmantes les parece una barbaridad que aún sigan sucediéndose situaciones como esta, y así se le hizo saber a la universidad, registrándolas en el propio rectorado de la UCM. Obviamente, no les interesa cambiar esta situación. De la misma forma, la FAPE en su Asamblea General reclamaba a las universidades “que eliminen las ofertas sin sueldo y se insta a los medios a que acaben con la precariedad laboral y al Ministerio de Empleo y Seguridad Social a que intensifique las inspecciones en las empresas que recurren a los becarios para cubrir puestos de trabajo”.
Sin control
Se podría decir que hay más de 100.000 de becarios en España, que cada uno cobra de media 1.000€ mensuales trabajando sólo 5 horas diarias, con derecho a un mes de vacaciones pagadas. Todo esto podría ser verdad, pero no lo es, ya que no existe ningún organismo que regule cuántas personas están haciendo prácticas ni en qué condiciones, sean buenas o malas. No se puede tomar en serio una labor de la que ni siquiera se tiene un cierto control. Pero parece que eso no interesa, como muestra de ello el pleno que tuvo lugar el 16 de junio, donde se llevó a votación una Proposición No de Ley propuesta por el grupo de Podemos de la Asamblea de Madrid junto a la campaña No más becas por trabajo, formada por colectivos juveniles y la Oficina Precaria, que tenía como objetivos crear un Observatorio autonómico de prácticas tanto curriculares como extracurriculares que arroje datos oficiales sobre diferentes aspectos, así como instar a las universidades que revisen sus convenios entre estudiantes y empresas, además de trasmitir al Gobierno central la necesidad de cambiar la legislación actual de prácticas. La propuesta fue, lamentablemente, denegada, con el voto en contra del PP y la abstención del PSOE y Ciudadanos.
A pesar de este primer intento fallido políticamente hablando, el tema ya está en el foco de la opinión pública y eso es irremediable. Pero no suficiente. Es necesario, para lograr el verdadero cambio, dar paso a una nueva legislación, actualizada y acorde a la época y a los derechos que todos tenemos pero que se han ido perdiendo por el camino. Las prácticas externas fueron inicialmente reguladas por el Real Decreto 1497/1981, vigente durante 30 años hasta su derogación en 2011. En él, se hacía referencia a la incorporación de los jóvenes universitarios al mercado de trabajo a través de estas prácticas. Actualmente, nos encontramos con el Real Decreto 592/2014, que continúa con una tónica similar a su antecesor en cuanto a la relación no laboral que establecen estas prácticas. Sin embargo, debido a la poca precisión de esta ley, se ha llegado a un fraude y abuso por parte de los empresarios, quienes emplean a jóvenes carentes de derechos laborales.
Autocrítica por parte del estudiante
Pero cuando hay un problema, no siempre es un actor el único culpable. En esta ocasión, el foco apunta a varios implicados. Unos con mayor o menor grado de responsabilidad pero, al fin y a al cabo, parte de la problemática, contribuyendo a que sea aún más difícil acabar con él si nadie pone de su parte.
Claro está que quien primero debe dar su brazo a torcer son las empresas, que deben ser consientes que el usar a los becarios en las condiciones actuales no es ni ético ni moralmente correcto. Pero también desde las propias universidades es necesario que apliquen mano dura y den ejemplo de que están formando a personas para que formen parte de un sistema laboral sano y de calidad. Y por último, tenemos a los principales protagonistas y perjudicados: los becarios o estudiantes en prácticas, quienes muchas veces actuamos como nuestro propio caballo de Troya.
Nos corresponde a nosotros -los becarios- hacer un ejercicio de reconocimiento de errores. Los estudiantes, por supuesto, no somos los culpables de esta situación, pero sí somos parte importante a la hora de intentar ponerle fin. Debemos ser los encargados de denunciar cualquiera de estos abusos. Por nosotros, por los compañeros de carrera o licenciados que ven cómo no los contratan por culpa de empresarios que prefieren echar mano de becarios antes que crear un puesto de trabajo.
En ocasiones es difícil. Muchos pecan de inocencia. Ven cómo un gran medio viene ofreciéndoles unas prácticas en su redacción y acaba aceptando, aunque sea bajo premisas como trabajar 7 u 8 horas diarias y sin recibir nada a cambio. Los propios alumnos en prácticas, con el fin de justificar su decisión, se refugian en el “es que da prestigio y experiencia”, un mensaje ya adoptado y aprendido de los empresarios, que usan ese eslogan para atraer a jóvenes ávidos de aprender. El día que el prestigio y la experiencia den de comer y paguen el alquiler de la casa y las facturas se habrá acabado el problema. Mientras tanto, debemos seguir negándonos a aceptar cualquier tipo de actividad que no dignifique nuestro trabajo.
http://www.lamarea.com/2016/06/23/la-becarizacion-laboral/
+ INFO: http://www.nomasbecasportrabajo.org/

22 jun. 2016

23 - J : Solidaridad con maestro/as de México

https://forocontralaguerra.org/2016/06/21/concentracion-en-madrid-en-solidaridad-con-la-lucha-magisterial-en-mexico/
http://internacional.elpais.com/internacional/2016/06/19/mexico/1466364724_760244.html


28-J : POR UNOS AEROPUERTOS PÚBLICOS AL SERVICIO DE LOS CIUDADANOS




El motivo de la concentración es la reivindicación de los siguientes puntos:
*Contra la privatización de Aena, y las maniobras y planes especulativos que perjudican a trabajadores y usuarios. Por la gestión del Sector Aéreo, Aena, y el Aeropuerto en interés y beneficio general.
*Contra el ERE encubierto de cientos de temporales de Aena y ENAIRE. Por la erradicación de la temporalidad. Contra la precarización creciente de las condiciones de trabajo en el Aeropuerto, Aena, y el Sector Aéreo.
*Por la recuperación de la calidad y la seguridad operacional. Contra los recortes, el abaratamiento y el deterioro del servicio público aeroportuario en el Aeropuerto, Aena, y el Sector Aéreo.

CGT - Aena

https://www.facebook.com/CGT.Aena.Enaire/videos/o.871877922917410/1770918686485442/?type=2&theater
https://twitter.com/hashtag/xLoPublico28J?src=hash

21 jun. 2016

Con la privatización de Aena nos han robado 8.750 millones

UN AÑO DE EXPOLIO EN AENA
Resulta muy difícil compilar estos 15 meses transcurridos desde el expolio de Aena el 11 de febrero de 2015. Poco antes enviamos otro artículo donde intentamos explicar la trascendencia de la privatización para los ciudadanos: influencia del 10% en el PIB de la red pública, monopolio privado, capacidad de chantaje, y una operación circunscrita dentro de dos ejes: el de la trasferencia de la riqueza pública a manos privadas y el de la voracidad de quienes ahora entran en la gestión para desmontar otro servicio público para convertirlo en negocio, puro y duro, e inútil al ciudadano.
Hoy sabemos que toda la palabrería neoliberal que estaba detrás de la necesidad de una “mejor gestión” no escondía más que una mafia incrustada en los aparatos del poder para expoliarnos derechos, servicios y, hay que decirlo claramente, lo que nos pertenece y que hemos creado en varias generaciones. Eso lo hemos abreviado con el nombre de corrupción. Pero no basta, hay que hacerlo entendible. Es necesario comprender los mecanismos y señalar a los culpables.
Los trabajadores tenemos memoria de pez. Ahí va un dato: en algo más de un año, la privatización de Aena nos ha robado 8.750 millones de euros. Ya lo vaticinamos. Hemos hecho comunicados intentando poner cara a esa barbarie. CGT ha publicado un interesante comunicado, en defensa de lo público, con datos precisos de presupuestos (os remitimos al mismo). Daremos otro dato: La Comisión Europea y los Estados miembros han movilizado unos 4 000 millones EUR en ayuda humanitaria, económica, de desarrollo y de estabilización destinada a los sirios en su país, así como a los refugiados y sus comunidades de acogida en los países vecinos: Líbano, Jordania, Irak, Turquía y Egipto. Como todos sabemos, este presupuesto no se ha gastado ni se gastará, pero no llega ni a la mitad del expolio de Aena. Hay que decir las cosas así de claras.
¿Quién se lo ha llevado? Fondos buitres extranjeros, radicados casi todos en paraísos fiscales; apenas hay capitales de este país. Islas Caimán, Bahamas, el HSBC… Los de siempre. Quienes diseñaron la operación fueron también los de siempre, los mismos que en el caso Bankia. Y aquí siguen.
Aena significaba Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea. Hoy somos una empresa segregada; lo curioso es que el teórico dueño, la parte que queda pública (antes NA ahora se llama Enaire) no es más que un contratista de servicios en los aeropuertos cuya concesión acaba en 2018. Parte de esas concesiones se privatizaron en los tiempos de Pepiño Blanco, trece torres de control, el servicio AFIS y la mitad del SDP. Una de la grandes concesionarias, la semipública Ineco, está en los periódicos por ser investigados por corrupción buena parte de sus directivas.
La segregación en un absurdo económico, empresarial y de gestión; de economía de escalas; pero hoy en día sabemos que no había razones “económicas” para las privatizaciones. Aena sigue siendo el concesionario en los aeropuertos de toda la subcontratación. Por poneros un ejemplo rápido, en Barajas trabajamos unos 950 de Aena hasta un total de más de 35.000 trabajadores. La situación de precariedad del handling (por favor, buscadlo, no tenemos espacio) es absoluta. Cada renovación de expediente baja un 20% en su licitación.
¿Quiénes pagamos esta situación? Trabajadores y ciudadanos. El problema de la privatización de los servicios públicos es que se produce un doble expolio. Precariedad laboral viene asociada a pérdida de seguridad operacional, a incomodidad, a cierre de instalaciones, a vuelos medicalizados, a la ONT, a la capacidad de desarrollo interregional. A la doble escala de desigualdad.
El 28 de junio será la II Junta General de Accionistas de Aena. Vamos a hacer una visita a los expoliadores como lo hicimos en la salida a Bolsa. Lo vamos a hacer solos como CGT, como siempre (ya lo conocéis). Pero en CGT no estamos solos. Así que contamos con la movilización de todos vosotros para ese día. Sacad tiempo, merece la pena.

CGT - Aena
http://aviaciondigital.com/la-privatizacion-aena-nos-robado-8-750-millones/

20 jun. 2016

IBERIA: Inspección de Trabajo obliga a transformar eventuales a fijos-discontinuos a 690 trabajadores


TENIAMOS RAZÓN, Y LA INSPECCIÓN DE TRABAJO NOS LA HA DADO
La CGT denunció ante la Inspección de Trabajo el fraude de ley de los Contratos Eventuales, por lo que los contratos realizados entre el 1-6-2012 y la fecha anterior a la primera comparecencia suman un total de 690 trabajadores, todos ellos relacionados con la actividad del Handling.
Por lo que se ha constatado la existencia de infracción dispuesto en los artículos 15,1.b) del Real Decreto Ley  2/2015 de 23-Oct. por el que se aprueba el texto refundido de la   Ley del Estatuto de los Trabajadores y 3 arts. del R.D. 2720/1998 de 18-Dic. por el que se desarrolla el art. 15 del Estatuto de los Trabajadores en materia de contratos de duración determinada, por cuanto se ha transgredido la normativa en materia de contratación temporal , mediante la utilización de la modalidad de CONTRATACIÓN EVENTUAL EN FRAUDE DE LEY  al no ajustarse la causa que motiva la temporalidad a lo establecido en la normativa vigente.
LA EMPRESA DEBE PROCEDER A CONVERTIR LOS CONTRATOS DE DURACIÓN DETERMINADA (EVENTUALES) DE LOS TRABAJADORES, INCLUIDOS EN EL LISTADO FACILITADO POR LA EMPRESA A LA INSPECCIÓN DE TRABAJO, EN CONTRATOS INDEFINIDOS FIJOS-DISCONTINUOS.
Siendo el plazo de cumplimiento del requerimiento de 1 mes desde su notificación, es decir: la notificación a CGT es del 09 de Junio de 2016.
La C.G.T. no dudará en llevar a cabo las acciones necesarias para que esta resolución se cumpla y se transformen los 690 contratos que, a día de hoy , la Inspección de Trabajo dice que están en fraude de ley.
La empresa tiene la obligación de dar copia de todos los contratos al Comité de Empresa, por lo que  es este el garante de velar por la legalidad de los mismos. Desde la CGT entendemos que el presidente y secretario del Comité de Empresa son los responsables “in vigilando” del FRAUDE.
DESDE CGT NOS PREGUNTAMOS: ¿QUÉ SE HA ESTADO HACIENDO POR PARTE DE LA COMISIÓN DE EMPLEO DESDE EL DIA 1 DE ABRIL DE 2011 …????



C.G.T.

Sección Sindical de Iberia-Barajas

GALERIA DE BUITRES CCCXII

Borbones, familias ilustres y fuerzas vivas de la Restauración y el franquismo: un siglo de evasión fiscal
Horacios, Lucrecios, Verginios, Menenios. La historia dice que fueron las familias más antiguas y fundadoras de la antigua Roma. Pater familias que crearon un orden social en el que ellos, los patricios, gozaban de privilegios y prerrogativas. Con el tiempo, aparecieron los Julios, Domicios, Pinarios, Postumios, Claudios, Valerios, Junios, Sergios, Servilios y Cornelios. Y, entre todos ellos, se repartían territorios, cargos, prebendas, corruptelas, negocios, esclavos y ejércitos.
Han pasado dos mil años. Ya no hay Imperio Romano. Pero en la entonces conocida Hispania se puede distinguir un puñado de entidades y apellidos –los Borbones, los Pujol, los Rato, los Botín– que quizá no se repartan privilegios y prebendas como en la edad Antigua, pero que sí se comportan como patricios, disfrutando de prebendas y privilegios –concesiones públicas, incentivos fiscales, puertas giratorias–. Y, cuando esas prebendas y privilegios no resultan suficientes, se aprovechan de paraísos fiscales para pagar menos impuestos.
Un siglo de evasión fiscal en Los Papeles de la CastellanaLos papeles de la Castellana y otras revelaciones, como las de los papeles de Panamá y la lista Falciani, así como procesos judiciales abiertos y lo que se ha ido conociendo de la amnistía fiscal de Cristóbal Montoro, están dibujando un siglo largo de evasión fiscal: desde Antonio Maura hasta José María Amusátegui, pasando por Rodrigo Rato, Juan de Borbón y su hija, Pilar, y ministros franquistas. Un hilo negro que conecta a las tradicionales fuerzas vivas en la opacidad financiera.
'Los Papeles de la Castellana' es una investigación conjunta de las redacciones de eldiario.es, La Marea Diagonal a partir de una documentación remitida al buzón seguro filtrala.org. Varios despachos de asesoría tributaria ubicados en La Castellana, el distrito financiero de Madrid, manejan expedientes en los que constan estas operaciones y ponen al descubierto las fórmulas que distintas empresas y fortunas españolas han utilizado para ocultar su patrimonio en el extranjero.
A día de hoy se sabe que 705 personas con cargos públicos se acogieron a la amnistía fiscal, de las que por ahora solo se conocen un puñado de estos nombres: Rodrigo Rato, Luis Bárcenas, José Ángel Fernández Villa –el líder del sindicalismo minero–, Francisco Granados y la esposa de Miguel Arias Cañete, Micaela Domecq, entre los más relevantes. Del resto de los políticos o familiares directos de políticos que tuvieron acceso al dinero público y además guardaban patrimonio opaco poco o nada se sabe. Al menos por ahora.
Una lista de 705 nombres que se podría quedar pequeña con otra lista, de 872, aprehendida por la policía del franquismo en 1958 y conocida por la agenda Rivara.

Agenda Rivara

Los nombres que figuraban en la libreta de George Laurent Rivara, enlace de la Société de la Banque Suisse, fueron publicados en el BOE en marzo de 1959, "haciendo público el resumen de las actuaciones del Juzgado Especial de Delitos Monetarios con motivo de la documentación al súbdito suizo D. George Laurenz Rivara".
¿Y qué había en esa lista? Personas y entidades españolas con cuentas secretas en la banca suiza, con un montante superior a los 70.000 millones de pesetas de la época. Entre ellos, figuran el padre del que fue presidente de Catalunya Jordi Pujol; el hermano de Juan Antonio Samaranch (expresidente del COI), nobles, banqueros, deportistas, farmcéuticos, embajadores..., fundamentalmente radicados en Madrid, Barcelona, Bilbao y San Sebastián.
Entre los nombres, se puede encontrar Juan Villalonga Villalba, director general del Banco Central en la época y abuelo del que fue compañero de pupitre de José María Aznar y director general de Telefónica –y tío abuelo de Fernando Villalonga, exconseller con Zaplana–.
Además, estaba Juan Trias Bertrán, padre de Xavier Trias, y un tío del alcalde de Barcelona, Ramón Trias Bertrán. En la agenda, también, figuraba Florenci Pujol Brugat, padre de Jordi Pujol Soley, ex presidente de la Generalitat que confesó en 2014 haber ocultado a la Hacienda Pública durante 34 años "un dinero ubicado en el extranjero".
Pero no sólo hay apellidos en la agenda Rivara, también figuraban entidades financieras como el Banco Español de Crédito, el Banco Central y el Banco Atlántico, entre otras, además de directivos del Popular y el Zaragozano.
Fueron los representantes más acrisolados de la oligarquía financiera, encabezados por Juan March, quienes aparte de poner a salvo una gran parte de sus dineritos en bancos franceses, ingleses, alemanes y suizos, no dudaron en añadir su ayudita financiera para la creación de un “estado de necesidad” que en último término justificase la sublevación.

Borbones

Según reveló el diario El Mundo, el conde de Barcelona –cuyo padre, Alfonso XIII, se llevó dinero fuera de España tras instaurarse la Segunda República en 1931– dejó a sus hijos bienes y fondos por un valor de 1.100 millones de pesetas tras su muerte, el 1 de abril de 1993. La mayor parte de ese patrimonio se encontraba en tres cuentas en Suiza, dos en Lausanne y una en Ginebra. En ellas había fondos depositados por un valor de 728,75 millones de pesetas, que al cambio actual, y aplicando el IPC de estos últimos 20 años, serían unos 7,85 millones de euros. A esa cantidad se sumaría un patrimonio inmobiliario cercano a los 350 millones de pesetas, entre el que destacan el chalet familiar de Puerta de Hierro en Madrid, un edificio en la Gran Vía de la capital y un apartamento en la ciudad portuguesa de Estoril. Siempre según el diario El Mundo, el grueso de las cantidades depositados en las cuentas suizas de Juan de Borbón acabó en manos del rey. En concreto, unos 375 millones de pesetas. Juan Carlos de Borbón los recibió a través de tres cheques que fueron ingresados el 21 de octubre de 1993, momento en el que se procedió al reparto de la herencia, en la cuenta 10.031 de Sogenal –Société Générale Alsacienne de Banque–, de Ginebra.
Juan de Borbón no ha sido el único con cuentas en Suiza. La familia de su primo Alfonso de Borbón –tío de Juan Carlos–, también, como se detalla en su testamento: una tía del rey Juan Carlos, su primo e infante de España Carlos de Borbón y dos de sus hijos mantenían bienes opacos al fisco español hasta 2012. El dinero procede de cuentas en Suiza y una parte tiene su origen en la herencia de María Cristina de Borbón-Parma, fallecida en 2009: los Borbón-Dos Sicilias ocupan el primer puesto de la línea de sucesión de la Corona española tras los descendientes del rey Juan Carlos. Alfonso de Borbón –uno de los catorce nietos legítimos de Alfonso XII– murió en 1964 y dejó en herencia 90 millones de pesetas: el equivalente hoy a 17 millones de euros, descontada la inflación.
Alicia de Borbón Parma, esposa de Alfonso de Borbón, y su hijo, Carlos de Borbón-Dos Sicilias –infantes reales– y dos primos del rey Felipe VI –Pedro de Borbón-Dos Sicilias y su hermana Cristina de Borbón-Dos Sicilias– regularizaron, en 2012, 4.000.816 euros procedentes de cuentas en el banco suizo Lombard Odier gracias a la amnistía fiscal que planteó entonces el Gobierno de Mariano Rajoy.
Inés de Borbón, hermana de Carlos de Borbón, prima de Juan Carlos, también cobró en bancos suizos dos herencias valoradas en 6 millones de euros. Imputada por blanqueo en la trama Púnica, ocultó al juez el detalle de sus cuentas: “En casa nos enseñaron a no hablar de dinero”, ha afirmado. Los investigadores tienen pruebas de que parte del dinero que entregaba a Inés de Borbón un ejecutivo de una entidad de Ginebra procedía de la trama de Granados y Marjaliza.
Con este familiar serían cinco los miembros conocidos de los Borbón que se han acogido a la amnistía fiscal.
La biografía del rey Juan Carlos camina en paralelo al manejo de dinero que su hermana, Pilar de Borbón, almacenó de manera opaca a través de una sociedadoffshore registrada como "Delantera Financiera",  según datos que obtuvieron laSexta y El Confidencial junto con el Consorcio Internacional de Periodismo de Investigación (ICIJ): Pilar de Borbón accede a la presidencia de la empresa en agosto de 1974, cuando el dictador Francisco Franco estaba ingresado por una flebitis y por primera vez el rey Juan Carlos tomaba las riendas de la Jefatura del Estado de forma provisional. La sociedad se cerró apenas cinco días después de la proclamación del rey Felipe.

'Patricios' de la Restauración y el franquismo

Borja Pérez-Maura –bisnieto del que fue presidente cinco veces con Alfonso XIII, Antonio Maura– pagó 112.122 euros para legalizar su patrimonio oculto: el 1,4%. "Por razones familiares, desde hace muchas generaciones la familia ha tenido patrimonio fuera de España", justifican desde su entorno.El dinero estaba escondido a través de una fundación en Liechtenstein y su origen es la herencia del hijo de Antonio Maura, Gabriel Maura, que fue también ministro en el último gobierno monárquico antes de la II República.
Jornada de caza de la familia Pérez-Maura y amigos
La nueva revelación de  Los Papeles de la Castellana conecta la época de la Restauración española con la del Gobierno de Mariano Rajoy, a una fundación en Liechtenstein con cuentas en Suiza, a la amnistía fiscal de 2012 con el régimen previo a la II República. Borja Pérez-Maura, nieto del ministro Gabriel Pérez-Maura y Gamazo y bisnieto del por cinco veces presidente Antonio Maura, usó la amnistía fiscal para regularizar más de ocho millones de euros que guardaba en cuentas suizas a través de una fundación opaca. La saga Pérez-Maura es una de las más ricas de España y está emparentada con otras familias del poder económico, como los Botín, los Gamazo o los Herrera.
Otros apellidos ilustres también son hilo conductor de la historia de España de los Goiberno de Antonio Maura a José María Aznar. Es el caso de Ramón Rato Rodríguez-San Pedro, el padre de Rodrigo Rato que llegó a pisar la cárcel en 1967 con una pena de tres años por evasión fiscal. El abuelo de Don Ramón, Faustino Rodríguez-San Pedro había sido alcalde de Madrid y ministro de Fomento con Antonio Maura en 1903. Su hijo, Rodrigo Rato, una de las personalidades políticamente expuestas de la lista de la amnistía bajo la lupa judicial.  Dicen que la detención del padre (y también del hermano mayor) de Rodrigo Rato se hizo en el enlace de María Ángeles Rato con Emilio García Botín, sobrino de Emilio Botín. Otro de los nombres salpicados en la historia reciente por los escándalos de cuentas opacas en suiza.
Las querencias franquistas no libraron a Ramón Rato de la cárcel. Y es que no está exenta la dictadura de sus agujeros negros.  Una de los cuatro hijos de Gonzalo Fernández de la Mora, ministro de Obras Públicas en la dictadura entre 1970 y 1974, legalizó una cartera de inversiones oculta en Suiza gracias a la amnistía fiscal del Gobierno de Mariano Rajoy. Como el resto de los que recurrieron a esas declaraciones tributarias especiales que habilitó el Ministerio de Hacienda en 2012, Isabel Fernández de la Mora pagó el 10% de los beneficios generados por sus inversiones entre 2008 y 2010. Abonó una cuota de 4.022 euros, el 0,6% del capital regularizado.
En la documentación de Los Papeles de la Castellana figuran más descendientes directos de otros prohombres de la dictadura como Pilar Tello, hija de Blas Tello y Fernández Caballero, consejero nacional del Movimiento, gobernador civil en Toledo y director general de Política Interior en el franquismo.

Lista Falciani y Papeles de Panamá

En 2010 las autoridades francesas compartieron con varios países europeos, entre ellos España, la conocida como 'lista Falciani' de contribuyentes con cuentas en el HSBC de Suiza. Fruto de esa investigación, la familia del banquero ya fallecido Emilio Botín regularizó su situación y pagó 200 millones a la Hacienda española.
En total, Hacienda descubrió gracias a los datos de Falciani que 659 españoles tenían cuentas en este banco suizo sin declarar, lo que le permitió ingresar alrededor de 260 millones de euros por regularizaciones voluntarias una vez que fueron apercibidos por la Agencia Tributaria. Y como en el caso de la agenda Rivara, algunos bancos también aparecen salpicados. Banco Santander y la filial española de BNP Paribas están siendo investigados en el marco de estas operaciones de evasión.
Precisamente hace unas semanas, el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación sacó a la luz el nombre de contribuyentes de todo el mundo en la investigación de Los Papeles de Panamá, con cuentas y empresas opacas en paraísos fiscales. La información, que ya ha sido solicitada al Consorcio por la Fiscalía Anticorrupción y por la Agencia Tributaria, incluye nombres como Pilar de Borbón, Pedro Almodóvar, Rodrigo Rato, Lionel Messi, Bertín Osborne o José Manuel Soria.
El propio Soria, uno de los ministros más protegidos por Mariano Rajoy, dimitió el pasado abril como ministro de Industria, diputado y presidente del PP de Canarias ante sus numerosas contradicciones sobre su participación en sociedades offshore radicadas en paraísos fiscales incluidas en los papeles de Panamá. Hasta el final, el presidente en funciones dijo confiar en sus explicaciones, pero en la dirección del PP crecía el enfado por sus falsedades. Finalmente, su jefe y amigo decidió dejarle caer.
eldiario.es reveló que la empresa familiar de los Soria, Oceanic Lines estaba participada en un 80% por una sociedad instrumental con sede en Jersey. Poco después, el diario El Mundo sumaba un nuevo documento, el del acta anual de UK Lines, que Soria firmaba en su condición de secretario de la misma. El cerco se estrechó tras publicarse horas después que el ministro  tenía una sociedad en el paraíso fiscal de Jersey cuando era alcalde de Las Palmas de Gran Canaria. La versión oficial del Gobierno y del PP se mantuvo a pesar de que las diferentes comparecencias públicas del ministro fueron demostrando las falsedades en cuanto a su relación con UK Lines, donde figuraba como administrador a pesar de que él atribuyó a "un error" la aparición de su firma y la de su hermano. "Ni tengo ni he tenido empresas registradas en Panamá. Es falso", fue la primera versión defendida en una rueda de prensa convocada en Lanzarote poco después de que  El Confidencial La Sexta hicieran pública su investigación.
La carrera política de Soria terminó hace dos meses con la publicación de los papeles de Panamá. Un patricio más del hilo negro de la opacidad financiera que conecta a Borbones, empresarios, familias ilustres y fuerzas vivas de la Restauración y el franquismo en más de un siglo de evasión fiscal.
http://linkis.com/www.eldiario.es/pape/VWniU
+INFO : http://www.eldiario.es/papeles-castellana/Perez-Maura-alianza-poder-politico-empresarial_0_527397535.html

Armas nucleares, cambio climático y perspectivas de supervivencia

Introducción de Tom Engelhardt
No llevaba ni tres meses en el cargo cuando viajó a Praga, capital de la República Checa, para pronunciar unas palabras respecto al dilema nuclear del planeta. Fueron unas palabras que podían haber procedido de un activista antinuclear o de alguien perteneciente al movimiento, entonces en ciernes, contra el cambio climático, no del presidente de los Estados Unidos. A la vez que pedía el uso de nuevas formas de energía, Barack Obama habló con rara elocuencia presidencial sobre los peligros de un mundo en el que las armas nucleares se propagaban y de cómo ese hecho, si no se controlaba, haría “inevitable” su utilización. Pidió “un mundo sin armas nucleares” y dijo sin rodeos: “Cómo única potencia nuclear que ha utilizado un arma nuclear, EEUU tiene la responsabilidad moral de actuar”. Incluso se comprometió a adoptar “medidas concretas” para empezar a construir un mundo sin esa clase de armas.
Siete años después, aquí está el récord del primer y posiblemente único presidente estadounidense. El arsenal nuclear de EEUU -4.571 ojivas (muy por debajo de las casi 19.000 existentes en 1991, cuando se derrumbó la Unión Soviética)- sigue siendo lo suficientemente grande como para destruir varios planetas del tamaño de la Tierra. Según la Federación de Científicos de EEUU, las últimas cifras del Pentágono sobre tal arsenal indican que “el gobierno de Obama ha reducido el arsenal estadounidense mucho menos que cualquier otro posterior a la Guerra Fría, y que el número de ojivas nucleares desmanteladas en 2015 fue el más bajo desde que el presidente Obama asumió el cargo”. Es decir, poniendo estos datos en perspectiva, que Obama ha hecho mucho menos que George W. Bush en lo referente a la reducción del arsenal estadounidense existente.
Al mismo tiempo, nuestro abolicionista presidente está ahora liderando la llamada modernización de ese mismo arsenal, un proyecto inmenso de tres décadas de duración cuyo coste estimado será al menos de un billón de dólares, cifra por supuesto anterior al exceso habitual de gastos que se producirá. Durante el proceso se producirán nuevos sistemas de armas, se crearán los primeros misiles nucleares “inteligentes” (piensen en esto: armas de “precisión” con “resultados” mucho más reducidos, lo que implica empezar a utilizar armas nucleares en el campo de batalla) y Dios sabe qué más.
Ha logrado un éxito en el terreno antinuclear, su acuerdo con Irán para asegurar que este país no produzca tal arma. Sin embargo, un dato tan desalentador en un presidente al parecer decidido a situar a EEUU en la senda abolicionista nos dice algo sobre el dilema nuclear y el peso que el Estado de seguridad nacional tiene en su pensamiento (y, presuntamente, en el de cualquier futuro presidente).
No es poco horror que en este planeta nuestro la humanidad continúe impulsando dos fuerzas apocalípticas, cada una de las cuales –una en un relativo instante y la otra a lo largo de muchas décadas- podría paralizar o destruir la vida humana tal y como la conocemos. Ese debería ser un hecho aleccionador para todos nosotros. Es el tema sobre el que Noam Chomsky reflexiona en este ensayo de su nuevo y destacado libro Who Rules the World?
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En enero de 2015, el Boletín de Científicos Atómicos adelantó su famoso Doomsday Clock (Reloj del Apocalipsis) a tres minutos para la medianoche, un nivel de amenaza que no se había alcanzado a lo largo de treinta años. El comunicado del Boletín explicaba que tal avance hacia la catástrofe invocaba las dos amenazas más importantes para la supervivencia: las armas nucleares y el “cambio climático descontrolado”. El llamamiento condenaba a los dirigentes mundiales por “no actuar con la velocidad y escala requeridas para proteger a los ciudadanos de la potencial catástrofe”, poniendo en peligro a cada persona sobre la Tierra al fracasar en la que era su tarea más importante: asegurar y preservar la salud y vitalidad de la civilización humana”.
Desde entonces, hay muy buenas razones para pensar en mover las manillas del reloj incluso más cerca del día del apocalipsis.
Cuando 2015 llegaba a su fin, los líderes mundiales se reunieron en París para lidiar con el grave problema del “cambio climático incontrolado”. Apenas pasa un día sin una nueva prueba de lo grave que es la crisis. Por citar algo casi al azar, poco antes de la apertura de la conferencia de París, el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA publicó un estudio que sorprendió, a la vez que alarmó, a los científicos que han estado estudiando el hielo del Ártico. El estudio mostraba que un inmenso glaciar de Groenlandia, el Zacharie Isstrom, “se había desprendido en 2012 de una posición glacialmente estable y había entrado en una fase de repliegue acelerado”, un hecho inesperado e infausto. El glaciar “contiene agua suficiente como para elevar el nivel global del mar en más de 46 centímetros si llegara a derretirse completamente. Y ahora está metido ya de lleno en una dieta extrema, perdiendo 5.000 millones de toneladas de masa cada año. Todo ese hielo está derrumbándose sobre la zona norte del Océano Atlántico”.
No obstante, había pocas esperanzas de que los dirigentes mundiales en París “actuasen con la velocidad y a la escala requeridas para proteger a los ciudadanos de una potencial catástrofe”. E incluso si por algún milagro hubieran actuado así, habría tenido un valor limitado por razones que deberían ser profundamente preocupantes.
Cuando se aprobó el acuerdo de París, el ministro francés de Asuntos Exteriores, Laurent Fabius, que albergó las negociaciones, anunció que era “legalmente vinculante”. Ojalá que así fuera, pero hay más de unos cuantos obstáculos que merecen una atención cuidadosa.
En toda la amplia cobertura de los medios de comunicación de la conferencia de París, quizá las frases más importantes fueran estas, enterradas cerca del final de un largo análisis ofrecido por el New York Times: “Tradicionalmente, los negociadores han tratado de forjar un tratado legalmente vinculante que necesitara de la ratificación de los gobiernos de los países participantes para tener fuerza. No hay forma de conseguir eso en este caso por culpa de Estados Unidos. Un tratado estaría muerto si llega al Capitolio sin la necesaria votación mayoritaria de dos tercios de un Senado bajo control republicano. Por tanto, los planes facultativos están tomando el lugar de los objetivos obligatorios de arriba a bajo”. Y los planes facultativos son una garantía de fracaso.
“Por culpa de Estados Unidos”. Más concretamente, por culpa del Partido Republicano, que se está convirtiendo ya en un peligro real para la supervivencia humana decente.
Las conclusiones aparecen subrayadas en otro artículo del Times sobre el acuerdo de París. Al final de una larga historia encomiando el logro, el artículo señala que el sistema creado en la conferencia “depende en muy gran medida de los puntos de vista de los futuros dirigentes mundiales que desarrollen esas políticas. En EEUU, todos los candidatos republicanos que se presentaban a presidente en 2016 han cuestionado o negado el carácter científico del cambio climático y han expresado su oposición a las políticas sobre el cambio climático de Obama. En el Senado, Mitch McConnell, el líder republicano que ha estado al frente de la campaña contra la agenda del cambio climático de Obama, dijo: ‘Antes de que sus socios internacionales descorchen el champán, deberían recordar que este es un acuerdo inalcanzable basado en un plan energético interno que probablemente es ilegal, que la mitad de los Estados están tratando de parar y que el Congreso ha votado ya en su contra.’”
Ambos partidos han estado girando hacia la derecha durante el período neoliberal de la última generación. La principal corriente demócrata se parece mucho ahora a los que solíamos tildar de “republicanos moderados”. Mientras tanto, el Partido Republicano se ha desplazado en gran medida fuera del espectro, convirtiéndose en lo que el respetado analista político conservador Thomas Mann y Normal Ornstein llaman “una insurgencia radical” que prácticamente ha abandonado la política parlamentaria normal. Con la deriva hacia la extrema derecha, el compromiso del Partido Republicano con la riqueza y los privilegios se ha hecho tan extremado que sus políticas reales podrían no atraer votantes, por tanto, han tenido que buscar una nueva base popular movilizada en otros campos: los cristianos evangélicos que esperan la Segunda Venida, los patriotas fanáticos que temen que “ellos” están quitándonos nuestro país, los racistas recalcitrantes, la gente con quejas reales que confunde gravemente las causas de las mismas y otros como ellos que son presas fáciles de los demagogos y que pueden convertirse fácilmente en una insurgencia radical.
En los últimos años, el establishment republicano ha conseguido suprimir las voces de la base que se había movilizado. Pero eso se acabó. A finales de 2015, el establishment estaba manifestando considerable desaliento y desesperación por su incapacidad para lograrlo, ya que la base republicana y sus opciones estaban fuera de todo control.
Los contendientes republicanos electos para la próxima elección presidencial manifestaron un claro desprecio por las deliberaciones de París, negándose incluso a asistir a los actos. Los tres candidatos que lideraban las encuestas en aquel momento –Donald Trump, Ted Cruz y Ben Carson- adoptaron la posición de la base mayoritariamente evangélica: los seres humanos no tienen impacto en el calentamento global, si es que tal cosa está verdaderamente produciéndose.
Los otros candidatos se niegan a que el gobierno actúe en esa esfera. Inmediatamente después de que Obama hablara en París prometiendo que EEUU estaría a la vanguardia de la búsqueda de la actuación global, el Congreso, bajo dominio republicano, votó a favor de tumbar sus recientes normas en la Agencia de Protección Medioambiental para reducir las emisiones de carbono. Como informó la prensa, este fue “un mensaje provocador ante más de 100 líderes mundiales, en el sentido de que el presidente estadounidense no cuenta con el apoyo total de su gobierno en la política sobre el clima”, por decirlo de forma eufemista. Mientras tanto, Lamar Smith, presidente republicano del Comité para la Ciencia, el Espacio y la Tecnología del Congreso, siguió adelante con su yihad contra los científicos del gobierno que se atreven a informar sobre los hechos.
El mensaje está claro. Los ciudadanos estadounidenses se enfrentan a una responsabilidad enorme en casa.
Una historia parecida informaba en el New York Times de que “las dos terceras partes de los estadounidenses apoyan que EEUU se incorpore a un acuerdo internacional vinculante para frenar el crecimiento de las emisiones de gases invernadero”. Y, por un margen de cinco a tres, los estadounidenses consideran que el clima es más importante que la economía. Pero no importa. Pasan por encima de la opinión pública. Ese hecho, una vez más, está enviando un mensaje fuerte a los estadounidenses. Es responsabilidad suya sanar un sistema político disfuncional en el que la opinión pública es un factor marginal. La disparidad entre opinión pública y política, en este caso, tiene implicaciones muy importantes para el destino del planeta.
Desde luego que no deberíamos hacernos ilusiones sobre una “edad dorada” del pasado. Sin embargo, los hechos que acabamos de revisar constituyen cambios significativos. El debilitamiento de la democracia funcional es una de las contribuciones del ataque neoliberal contra la población mundial en la última generación. Y esto no está sucediendo sólo en EEUU; el impacto puede ser mucho peor en Europa.
El cisne negro que nunca podemos ver
Pasemos a otra de las preocupaciones (tradicionales) de los científicos atómicos que ajustan el reloj del día del juicio final: las armas nucleares. La amenaza actual de guerra nuclear justifica ampliamente su decisión de enero de 2015 de adelantar el reloj dos minutos para la medianoche. Lo acaecido desde entonces revela más claramente aún la creciente amenaza, un asunto que, en mi opinión, suscita una preocupación insuficiente.
La última vez que el reloj del juicio final se avanzó tres minutos para la medianoche fue en 1983, en la época de los ejercicios Able Archer de la administración Reagan; estos ejercicios simularon ataques contra la Unión Soviética para poner a prueba sus sistemas de defensa. Los archivos rusos publicados recientemente revelan que los rusos estaban profundamente preocupados por las operaciones y se preparaban para responder, lo que habría sencillamente significado: FIN.
Hemos sabido más cosas acerca de esos ejercicios precipitados e imprudentes y de cómo el mundo se abocaba al desastre por el analista militar y de inteligencia de EEUU Melvin Goodman, que fue jefe de división de la CIA y alto analista de la Oficina de Asuntos Soviéticos en aquella época. “Además de los ejercicios y movilizaciones del Able Archer que alarmaron al Kremlin”, escribe Goodman, “la administración Reagan autorizó ejercicios militares inusualmente agresivos cerca de la frontera soviética que, en algunos casos, violaron la soberanía territorial soviética. Las arriesgadas medidas del Pentágono incluyeron el envío de bombarderos estratégicos estadounidenses sobre el Polo Norte para poner a prueba el radar soviético y ejercicios navales bélicos próximos a la URSS por zonas donde los buques de guerra estadounidenses no habían entrado anteriormente. Además, una serie de operaciones secretas simularon ataques navales sorpresa sobre objetivos soviéticos”.
Ahora sabemos que el mundo se salvó de una probable destrucción nuclear en aquellos aterradores días gracias a la decisión de un oficial ruso, Stanislav Petrov, que no trasmitió a sus autoridades superiores el informe de los sistemas de detección automática de que la URSS estaba bajo un ataque de misiles. Por consiguiente, Petrov ocupó un lugar junto al comandante de submarinos rusos Vasili Arkhipov, quien, en un momento peligroso de la crisis de los misiles cubana de 1962, se negó a autorizar el lanzamiento de torpedos nucleares cuando los submarinos estaban bajo ataque de los destructores estadounidenses imponiendo una cuarentena.
Otros ejemplos recientemente revelados enriquecen un récord realmente aterrador. El experto en seguridad nuclear Bruce Blair informa que “cuando el presidente de EEUU estuvo más cerca de lanzar una decisión estratégica inadecuada fue en 1979, cuando una grabación de entrenamiento de alerta temprana NORAD describiendo un ataque estratégico soviético a escala total se cursó inadvertidamente a través de la red de alerta temprana real. Al asesor nacional de seguridad Zbigniew Brzezinski le llamaron dos veces en medio de la noche y le dijeron que EEUU estaba bajo ataque, que sólo tenía que descolgar el teléfono y persuadir al presidente Carter de que era necesario que autorizara de inmediato una respuesta a escala total, cuando se produjo una tercera llamada para decirle que se había tratado de una falsa alarma”.
Este ejemplo recién revelado trae a mi mente un incidente crítico de 1995, cuando la trayectoria de un cohete noruego-estadounidense con equipamiento científico parecía la trayectoria de un misil nuclear. Esto suscitó las preocupaciones rusas, que rápidamente se hicieron llegar al presidente Boris Yeltsin, encargado de decidir si había que lanzar un ataque nuclear.
Blair añade otros ejemplos de su propia experiencia. Hubo un caso, en la época de la guerra en Oriente Medio de 1967, “en que se envió una orden de ataque real a la tripulación de un portaaviones nuclear en vez una orden de ejercicios/entrenamiento nuclear”. Pocos años después, a principos de la década de 1970, el Mando Aéreo Estratégico en Omaha “retransmitió una orden de ejercicio de lanzamiento como si fuera una orden de lanzamiento real en un mundo real”. En ambos casos habían fallado los controles de los códigos y la intervención humana impidió el lanzamiento. “¿Se dan cuenta?”, añade Blair. “No era nada raro que se produjeran ese tipo de chapuzas”.
Blair hizo estos comentarios en reacción a un informe del aviador Johan Bordne que sólo hace muy poco ha publicado la Fuerza Aérea de EEUU. Bordne estaba sirviendo en la base militar estadounidense en Okinawa en octubre de 1962, en la época de la crisis de los misiles cubanos y también en un momento de graves tensiones en Asia. Se había elevado el sistema de alerta nuclear estadounidense a DEFCON 2, un nivel por debajo de DEFCON 1, cuando los misiles nucleares pueden ser inmediatamente lanzados. En el pico de la crisis, el 28 de octubre, una tripulación de misiles recibió autorización, por error, para lanzar sus misiles nucleares. Decidieron que no, evitando una probable guerra nuclear y uniéndose a Petrov y Arkhipov en el panteón de los hombres que decidieron desobedecer el protocolo, salvando así al mundo.
Como Blair observó, ese tipo de incidentes no eran infrecuentes. Un estudio reciente de un experto detallaba docenas de falsas alarmas durante todos los años del período revisado de 1977 a 1983; el estudio concluía que el número de las mismas fluctuó entre 43 y 255 por año. El autor del estudio, Seth Baum, resume con estas adecuadas palabras: “La guerra nuclear es el cisne negro que nunca podemos ver, excepto en el breve momento en que nos está matando. Aplazamos la eliminación del peligro por nuestra propia cuenta y riesgo. Es hora ya de abordar la amenaza, porque ahora estamos todavía vivos”.
Estos informes, al igual que los que contiene el libro de Eric Scholosser “Command and Control”, se ajustan en gran medida a los sistemas de EEUU. Los rusos son sin duda mucho más propensos a los errores. Por no mencinar el peligro extremo que plantean los sistemas de otros, especialmente Pakistán.
Una guerra ya no es algo impensable”
En ocasiones la amenaza no ha sido consecuencia de un accidente, sino del aventurerismo, como en el caso del Able Archer. El caso más extremo fue la crisis de los misiles cubanos en 1962, cuando la amenaza de desastre fue demasiado real. La forma de abordar dicha crisis fue impactante; al igual que el modo habitual de interpretarla.
Con este sombrío antecedente en mente, es útil mirar los debates y planes estratégicos. Un caso escalofriante fue el estudio “Essentials of Post-Cold War Deterrence” del STRATCOM de 1995, en la era Clinton. El estudio pretende conservar el derecho al primer ataque, incluso contra Estados no nucleares. Explica que las armas nucleares se utilizan constantemente en el sentido de que “proyectan una sombra sobre cualquier crisis o conflicto”. Insta también a disponer de un “personaje nacional” irracional y ansioso de venganza para intimidar al mundo.
La doctrina actual se explora en el artículo principal de la revista International Security, una de las más acreditadas en el campo de las doctrinas estratégicas. Los autores explican que EEUU está comprometido con la “primacía estratégica”, es decir, aislamiento de un ataque de represalia. Esta es la lógica de la “nueva triada” de Obama (reforzar la potencia de submarinos, misiles terrestres y bombarderos), junto con la defensa con antimisiles para contrarrestar un ataque de represalia. La preocupación que plantean los autores es que la exigencia estadounidense de primacía estratégica podría inducir a China a abandonar su política “de no ser el primero en utilizar armas nucleares” y ampliar su disuasión limitada. Los autores piensan que no lo hará, pero la perspectiva sigue siendo incierta. La doctrina acentúa claramente los peligros en una región tensa y conflictiva.
Lo mismo sucede con la expansión de la OTAN hacia el este violando las promesas verbales hechas a Mijail Gorbachev cuando la URSS estaba derrumbándose y accedió a permitir que una Alemania unificada formara parte de la OTAN, una concesión muy notable si uno piensa en la historia del siglo. La expansión hacia la Alemania del Este se produjo de inmediato. En los años siguientes, la OTAN se expandió por las fronteras rusas; ahora hay sustanciales amenazas incluso para incorporar a Ucrania, en el corazón geoestratégico de Rusia. Uno puede imaginar cómo reaccionaría EEUU si el Pacto de Varsovia estuviera aún con vida, hubiera incorporado a él a América Latina y ahora México y Canadá estuvieran solicitando su entrada.
Aparte de eso, Rusia entiende, al igual que China (y los estrategas estadounidenses, si vamos al caso), que los sistemas de defensa de misiles de EEUU cerca de las fronteras rusas son, en efecto, un arma de primer ataque con el objetivo de establecer una primacía estratégica: inmunidad ante la represalia. Quizá su misión sea totalmente inviable, como algunos especialistas apuntan. Pero los objetivos no van a confiar nunca en eso. Y las reacciones militantes de Rusia son muy naturalmente interpretadas por la OTAN como una amenaza para Occidente.
Un destacado experto británico en Ucrania plantea lo que denomina “paradoja geográfica fatídica”: que la OTAN “existe para manejar los riesgos creados por su propia existencia”.
Las amenazas son muy reales ahora. Por fortuna, el derribo de un avión ruso por un F-16 turco en noviembre de 2015 no produjo un incidente internacional, pero podía haberlo hecho, especialmente teniendo en cuenta las circunstancias. El avión iba a una misión de bombardeo en Siria. Pasó durante tan sólo 17 segundos a través de una franja de territorio turco que sobresale hacia Siria, y era evidente que se dirigía a este país cuando se estrelló. Derribarlo parece haber sido un acto innecesariamente imprudente y provocador, un acto con consecuencias.
La reacción de Rusia fue anunciar que sus bombarderos irían a partir de ahora acompañados por aviones de combate y que iba a desplegar en Siria un sofisticado sistema de misiles antiaéreos. Rusia ordenó también a su portaaviones Moskva, dotado de un sistema de defensa aérea de largo alcance, que se acercara más a la costa, para que estuviera “preparado para destruir cualquier objetivo aéreo que supusiera una amenaza potencial para nuestros aviones”, anunción el ministro de Defensa Sergei Shoigu. Todo esto prepara el escenario para confrontaciones que podrían ser letales.
Las tensiones son asimismo constantes en las fronteras entre Rusia y la OTAN, incluyendo maniobras militares de ambas partes. Poco después de que el reloj del juicio final se moviera amenazadoramente más cerca de la medianoche, la prensa nacional informaba que los “vehículos militares de combate de EEUU desfilaban el miércoles por una ciudad de Estonia que se adentra en Rusia, un acto simbólico que ponía de relieve las apuestas por ambas partes en medio de las peores tensiones entre Occidente y Rusia desde la Guerra Fría”. Poco antes, un avión de combate ruso estuvo a unos segundos de chocar con un avión civil danés. Ambas partes están llevando a cabo rápidas movilizaciones y redespliegues de fuerzas en la frontera entre Rusia y las fuerzas de la OTAN, y “ambas creen que una guerra no es ya algo impensable”.
Perspectivas de supervivencia
Si eso es así, ambas partes están más allá de la locura, porque una guerra bien podría destruirlo todo. Durante décadas se ha reconocido que un primer ataque por parte de una potencia importante podría destruir al atacante, incluso aunque no hubiera represalias, sencillamente por los efectos del invierno nuclear.
Pero así es el mundo actual. Y no sólo el de hoy en día, eso es lo que estamos viviendo desde hace setenta años. El razonamiento es de punta a cabo sorprendente. Como hemos visto, la seguridad de la población no es básicamente una preocupación importante para los políticos. Eso ha sido así desde los primeros días de la era nuclear, cuando en los centros de formación política no se hacía esfuerzo alguno –al parecer, ni siquiera se expresaba el pensamiento- para eliminar una potencial amenaza grave para EEUU, como podría haber sido posible. Y así continúan las cosas hasta ahora, en formas sólo brevemente paladeadas.
Ese es el mundo en el que hemos estado viviendo y en el que vivimos en estos momentos. Las armas nucleares representan un constante peligro de destrucción inmediata pero, al menos en principio, sabemos cómo aliviar la amenaza, incluso cómo eliminarla, una obligación emprendida (y despreciada) por las potencias nucleares que han firmado el Tratado de No Proliferación. La amenaza de calentamiento global no es instantánea, a pesar de su gravedad a largo plazo que podría incrementarse repentinamente. Que tengamos capacidad para lidiar con ello no está del todo claro, pero no puede haber duda de que cuanto más nos demoremos, más terrible será el desastre.
Las perspectivas para la supervivencia decente a largo plazo no son muy grandes a menos que se produzca un cambio significativo de rumbo. Una gran parte de la responsabilidad está en nuestras manos, las oportunidades también.

Noam Chomsky

Noam Chomsky es profesor emérito en el Departamento de Lingüística y Filosofía del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT). Es colaborador habitual de TomDispatch; entre sus libros más recientes están “Hegemony or Survival” y “Failed States”. El presente ensayo procede de su nuevo libro “Who Rules the World?” Su página web es www.chomsky.info.
Fuente: www.tomdispatch.com/blog/176152/tomgram%3A_noam_chomsky,_tick..._tick..._tick.../

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